Relato de un fan: Rosario




Argentina, Rosario

Cancha de Rosario Central

07 de Mayo de 2007.

Desde el primer momento en que llegue a rosario, la noche del 07 de Mayo del 2007 hasta la hora en que me muera, mi corazón, mi espíritu y mi vida vivirán y recordarán cada instante de esta noche maravillosa, mágica, única e inigualable, que un grupo de personas me ha hecho sentir… Nunca antes había sentido tanta alegría junta, tanta emoción, y de esa que te hace llorar, porque me enorgullece decir que la música que envolvió a 20.000 personas, 20.000 hermanos y a mi también, me hizo llorar por dentro y por fuera de mi ser…

Desde el primer acorde hasta la última presencia que hubo en la cancha, se llevó una parte de mi vida, le di mi sueños, en ese piso cayeron miles de lágrimas que dejaron mas que una huella, dejaron una vida, abrieron un cielo y cumplieron miles de sueños… Aquella noche que fue tan perfecta, no le hubiera faltado nada más, era la banda y el público una sola vida…

Yo se que ellos sintieron el calor de mi voz, y nosotros ardimos cuando los vimos que estaban ahí enfrente, nos separaba una valla, pero el amor nos unía mas que a nadie… Esa banda que creció en Guadalajara, México y llegó a Rosario, Argentina, que ha juntado a gran parte del mundo gracias a su música, su forma de ser y de pensar hoy, o mas bien, para siempre, vivirá y será lo mejor que me pudo pasar en la vida…

Ellos crecieron conmigo, me enseñaron a sentir lo que es la suavidad de una melodía, me mostraron como crecer como músico y como persona, me mostraron como ser yo mismo sin temor a los demás ni a mi mismo... Esa banda, Maná, de la cual yo considero que fue mi pasado, es mi presente y seguirá siendo mi futuro por largo tiempo…

Se que tendría que agradecer a muchísimas personas por lo que he vivido en este mundo y creo que debería empezar por mis padres, porque fueron ellos los que desde un principio me dieron la esplendida vida que llevo día a día, ellos me dieron todo y lo que no me dieron por algo fue. Es imposible quejarse de algo que ellos me han otorgado, pero creo que la posibilidad de ver a Maná fue el regalo mas sorprendente que me pudieron dar, se que nunca voy a poder agradecerles esto y tampoco sabría como… Mi segundo gran agradecimiento es para Fher porque fue el y su forma de ser la que llevó a que Maná sea hoy lo que es, desde sus principios hasta su actualidad ha sabido enfrentar toda prueba en su vida, como la muerte de su padre… Era la primera vez que los iba a escucharlos y nunca antes sentí que un músico pusiera tanta vida, energía, fuerzas, amor en un recital, era entendible que el público llorara o se agarre la cabeza ante semejante mounstrosidad…

Creo que junto hicimos de esa noche un día inolvidable… Aunque él no me haya visto llorar, no haya sentido mi locura, mi emoción, mi sufrimiento por no poder abrasarlo, estoy más que seguro que no debe haber lugar en el espacio donde yo no haya estado esa noche, todos éramos todos y nuestros ojos desprendían más luz de la que el escenario nos enfrentaba… Se que todas estas palabras no van a saber expresar todo mi devoción y lo que llegué a sentir esa noche, pero creo en la posibilidad de volverlos a ver y estar aún más cerca de ustedes y expresarles con un grito, mil lágrimas, un beso o quizás el mas profundo de mis silencios, como muestra de lo que han hecho de mi… Me despido como un combatiente más en esta lucha de vivir cada día, desde sus más lejanos admiradores y sus más cercanos hermanos, un combatiente del amor y fiel seguidor de Maná… Mauricio Andrés Pitich

Gracias Por Todo, Maná.-

….AMAR ES COMBATIR…