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Triunfo artístico y entusiasmo regional en Gijón |
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www.lne.es La banda mexicana levantó pasiones en Gijón el miércoles con música y guiños a Asturias David ORIHUELA «Maná» consolidó la noche del miércoles el idilio que mantiene con la región. «Puxa Asturies, puxa Asturies, puxa Asturies», gritó Fher Olvera (líder y cantante de la banda) antes de enarbolar una bandera en la que se sumaban las enseñas mexicana y asturiana y mientras las pantallas de vídeo del escenario se teñían de azul y amarillo. No era la primera vez que Fher jaleaba «Asturies» a las 20.000 personas que se dieron cita en el hipódromo de Las Mestas. La marea humana se movió durante dos horas y veinte minutos al ritmo marcado por los mexicanos, que viajaron de la balada al ska, por citar dos extremos, con una importante parada en la batería de Álex González. El concierto se abrió y se cerró con música enlatada. Antes de que Olvera y los suyos apareciesen en escena sonó «Stand up for your rights», el clásico de Bob Marley, y la despedida la pusieron los «Beatles» y su «All you need is love». La cosa había pasado por todos los derroteros por los que transitan los de Guadalajara, Jalisco y México, como se encargó de aclarar el propio cantante. Del pop más lánguido al rock latino con tintes macarras por obra y gracia de Álex González. Entre «Déjame entrar», la primera canción, y «Clavado en un bar», la que puso la guinda, sonaron todos y cada uno de los clásicos de la banda mexicana, coreados por 20.000 gargantas.
Una hora antes del concierto, una importante tormenta puso en vilo a propios y extraños, pero Fher abrió los cielos. En Las Mestas se unió toda Asturias y parte del mundo. Mexicanos, venezolanos, ecuatorianos, belgas, noruegos y un largo etcétera de nacionalidades. Pero los de «Maná» fueron asturianos por una noche. Pasaron el test de asturianía, ya que en numerosas ocasiones Fher hizo alusión al Principado; no es por nada, pero mencionó más veces los nombres de Asturias y Gijón en el concierto de la noche del miércoles que el de Zaragoza del pasado viernes, en la apertura de la gira europea. Uno de los momentos estelares del concierto llegó cuando Fher subió a una chica al escenario. Se llamaba Carmen y era de Oviedo, así que entre el público hubo división de opiniones. «Maná» encandiló no sólo a los gijoneses, sino al resto de Asturias (la autopista «Y» estaba abarrotada a las dos de la madrugada). El público se fue a su casa después de escuchar no sólo los temas de «Amar es combatir», su último trabajo, que da título a la gira, sino algunos de los clásicos más esperados, como «En el muelle de San Blas» o «Corazón espinado», la canción que grabaron con Santana y que en esta gira sirve para que Sergio Vallín muestre sus dotes de guitarrista de altos vuelos. En fin, orgía artística de «Maná». |
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