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Maná regala a Tenerife el sueño de una noche de verano |
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LA GACETA
Más de 30.000 personas vibran con el poderoso directo del grupo mexicano que deleitó con su nuevo trabajo y varios ‘clásicos’ de la banda LA LAGUNA.– Las siempre complicadas estimaciones situaron alrededor de 30.000 las personas que ayer acudieron al Heliodoro Rodríguez López para disfrutar del potentísimo directo de Maná. Pero realmente fueron muchos más. Los 150.000 voltios de sonido que multiplican por mil la fuerza del Amar es combatir world tour retumbaron en todo Santa Cruz. Los acordes de la denominada mayor banda de rock español del mundo se escuchaban con total nitidez incluso en La Laguna, a diez kilómetros del lugar de los hechos. Cualquiera que quisiera disfrutar del directo del grupo mexicano, tan sólo tenía que buscar un apacible paraje con una buena sonoridad para disfrutar del espectáculo.
No hubo nada que se saliera del guión previsto. Las 30.000 personas que acompañaron al grupo en su quinta visita a Tenerife se entregaron en cada uno de los temas que la banda interpretó. Y el veterano grupo mexicano supo corresponder el amor que le profesó el público canario con una auténtica demostración de poderío. El concierto comenzó casi una hora más tarde del horario marcado en un principio debido al increíble colapso que se vivió en las inmediaciones del estadio santacrucero. Sin mediar palabra y con dos temas clásicos de su repertorio –Déjame entrar y Oye mi amor– Maná terminó de encender al ya de por si desaforado público tinerfeño. Luego tomó la palabra Fher, vocalista y líder de la formación. “Se dejó venir toda la Isla”, declaró ante la algarabía general. Luego fueron cayendo entrelazados los antiguos éxitos del grupo y las canciones del nuevo trabajo Amar es combatir. Lo más destacable del recital fue la excepcional conexión que se estableció entre el público y el grupo. Casi no hacía falta que Fher levantara el micrófono para que un coro de 30.000 personas le recitara con exactitud sus propias canciones. Manda una señal de amor, Labios Compartidos, Vivir sin aire y el resto de la extensa lista de hits del grupo fueron recitados por una banda por la que no parece que no pasan los años. La misma energía que desplegaron en el ya lejano primer concierto de 1999 en Buenavista se vio ayer en el Heliodoro. Las precisas palabras de Fher entre canción y canción tocaban la fibra sensible de los presentes y creaba una comunión con el público difícil de ver en un mundillo copado de artistas altivos y distantes con sus seguidores. En una de sus alocuciones, el líder del grupo mexicano se refirió al público femenino y le dedicó un tema a las canarias “que tienen luz en la mirada”. Después de un completo recital que superó con creces las dos horas llegó la hora del adiós. Una atronadora ovación cerró el concierto y la gira mundial del mayor producto musical mexicano. Las colas y los colapsos volvieron a protagonizar la salida, pero esta vez con una sonrisa en el rostro. |
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