|
Maná deslumbró a los cordobeses en el Chateau |
|
|
|
|
|
Hizo su primera presentación en Córdoba ante unas 20 mil personas. Por Nicolás Marchetti De nuestra redacción. nmarchetti@lavozdelinterior.com.ar Maná vendió 500 mil copias de Amar es combatir en Estados Unidos, y llega a la Argentina y no le alcanza con un estadio en una ciudad como Córdoba, que para llenar uno necesitó siempre algo más que un buen artista. O sea, estamos ante un fenómeno de convocatoria inusual, que viene de México y se llama Maná. Faltó el tequila. Pero a no desesperar porque seguro que esta noche, en su segunda función cordobesa, limón y sal mediante lo van a destapar. Esta visita le deparó al grupo una suerte de consagración total: a su show no le cabe otra ropa más que la del estadio repleto. Y para domarlo, en Córdoba empleó las mismas armas que cualquier artista internacional que visita estas pampas desenfunda: una puesta imponente, un sonido perfecto (ayudado por la falta de viento), pantallas gigantes que todo lo pueden (con el plus de ostentar fabulosas animaciones propias para algunas canciones), más un repertorio de temas (superdifundidos) de amor en sintonía pop-rock, de pelos largos y rulos al viento. Sí, habrá posturas ecologistas o sociales en algunos temas, pero el protagonismo en sus líricas se lo lleva el amor (aunque no se excluya con los ejes anteriores, por supuesto).
Lennon no se equivocó: todo lo que necesitamos es eso, y Maná lo sabe perfectamente. Las chicas gritan y los chicos mueven la cabeza al ritmo de Alex, que es un gran baterista y que tiene su show aparte en el escenario, por más que pueda caer mal a algunos su estilo “canchero” detrás de los incontables parches que domina con su baquetas. La nueva pared. Luego de un comienzo con una simulación del muro de Bush en Tijuana, tipos que lo cruzan, y un helicóptero que con un misil destruye la nueva “pared” mundial, comenzó a sonar la guitarra de Déjame entrar. Acto seguido, un juego de sombras con los protagonistas tras un telón blanco despertó la euforia contenida hasta el momento con temas de The Strokes, Robbie Williams y Bob Marley, y el público haciendo “la ola”. Entró la bata en Déjame... y a bailar. Maná repasó sus grandes éxitos, como Mariposa Traicionera, Oye mi amor y Falta amor, entre otros. Del disco que vinieron a presentar sonaron Labios compartidos, Manda una señal, Bendita tu luz y Tú me salvaste, un mensaje para aquellos deprimidos en plan suicida (con un “busca ayuda” incluido en las pantallas) en la voz de Alex.
El cantante Fher y el baterista se metieron en el bolsillo a los fans con algunas muletillas locales en el primer caso (“aquí estamos para armar un quilombo”; o reemplazando “vivir sin ti” por “vivir sin vos” en Vivir sin aire), y en el segundo con un solo de 10 minutos que se interrumpió a la mitad para que baje del cielo un balde con una cerveza helada, que el batero destapó y luego bebió, para seguir con su solo, en el que parece que vienen marchando 10 tribus africanas a pura percusión, con vueltas sobre su eje (con batería incluida ¡y en el aire!) Pero por supuesto, el show se sostiene también con un espectáculo envidiable para cualquier artista que busque entretener a un estadio repleto, y con las canciones, claro, que las tienen y a montones, listas para empalagar de amor a multitudes enteras. Labios Compartidos en Córdoba Sin arruinar todas las sorpresas para los que esta noche van a la segunda presentación de los mejicanos en Córdoba, se puede decir que es dinero bien invertido, siempre y cuando sea Maná parte de la banda sonora del que está dudando. Las entradas para hoy (a las 20) se consiguen en Edén (Obispo Trejo 15), El Ateneo (General Paz 154), y en Musicalísimo de la ciudad de Villa María. Esta noche. Las entradas para hoy a las 20 se consiguen en Edén (Obispo Trejo 15), El Ateneo (General Paz 154), y en Musicalísimo de la ciudad de Villa María.
De colección. En la edición de mañana, La Voz del Interior te contará los mejores detalles del show y todo lo que pasó después del mismo. Imperdible. |
|